Divino Compañero
Divino Compañero del camino, Tu Presencia siento yo al transitar.
Cristo ha disipado toda sombra, ya tengo Luz, La Luz Divina de Su Amor.
Quédate, Señor, ya se hace tarde, te ofrezco el corazón para morar.
Hazlo Tu Morada permanente, acéptalo, acéptalo, mi Salvador.
La sombra de la noche se aproxima, y en ella, el tentador, acechará.
No me dejes solo en el camino, ayúdame, ayúdame, hasta llegar.
Quédate, Señor, ya se hace tarde, te ofrezco el corazón para morar.
Hazlo Tu Morada permanente, acéptalo, acéptalo, mi Salvador.
Contigo, la jornada, se hace corta, no habrá sed, ni el sol fatigará.
Si en el mar las olas amenazan, Tú, sobre ellas, Majestuoso andarás.
Quédate, Señor, ya se hace tarde, te ofrezco el corazón para morar.
Hazlo Tu Morada permanente, acéptalo, acéptalo, mi Salvador.